EL DIARIO DE UNA INFIDELIDAD
Lunes: único
confidente a quien le puedo hablar con sinceridad que es lo que me está
pasando, aun no sé cómo llamarlo, no quiero que tenga rótulos ni nombres...
Pero ella ha hecho vibrar mi cuerpo como antes, como cuando era un joven
queriendo experimentar la vida.. Y deseo verla anhelo que ya sea la hora de
salir de este infierno, para salir en mi carro, recogerla por el camino como lo
he hecho ya desde hace un año... Pero con la cobardía de no atreverme a rozar
mi piel con la suya... me conformo con ese tímido beso que me brinda en las
mañanas cuando me pide llevarla a su destino....
martes:
Algo paso, algo cambio amigo confidente ayer
cuando la recogía como es de costumbre me ofreció una mirada que nunca había
advertido en ella, sonrojo sus mejillas de melocotón, y se acerco a darme el
tímido beso. Pero no pude dejar de mirarla y no advertí que desviaba su lugar
acostumbrado y se acercaba a la esquina superior de mi boca, boca que cientos
de veces deseo posarse en ese tierno beso... Todo el camino transcurrió como de
costumbre, y no me atreví a volverla a mirar...
Miércoles:
Hoy me levante ansioso pero feliz, porque siento
que hoy pasara algo... Pero tal vez se me nota demasiado esto que siento que
Estela mi esposa ya empezó con sus rutina, de desesperantes reclamos para que
pierda la cordura, mientras ella me grita, yo me refugio en el recuerdo de sus
tímidos besos. Cuando ya mi reloj marca la hora de mi marcha, me salva. Otro
regaño y le digo cálmate mujer ya veremos cómo solucionamos. Todo este asunto
del bebe que yo se te tiene así... Esperando que me entienda y
se funda en un abrazo le extiendo mis brazos, pero ella como de costumbre me
rechaza y vocifera que el asunto del bebe es mi culpa, porque yo la embarace
sin su permiso... Ella sabe que me indigna que cite esta frase, es así como me
voy pensando lo de siempre, es su culpa, porque no se cuido, recordando lo que
me dicen mis padres y mis amigos, un hijo es una bendición, los va a unir para
toda vida, cuando vuelvo a mis cabales ya he pasado mi parada obligatoria, a
toda costa busco un retorno, para que volver por ella, por quien yo se me va a
cambiar el día...Dios ya no esta... No me atrevo a llamarla, y en la oficina no
puedo buscarla, ella trabaja en otra división, en otro piso, y un ingeniero en
contabilidad, sería muy raro. Levantaría sospechas...
Jueves: 8:00 Pm
De un brinco salto a la regadera, tratando de
evitar mi molesta rutina, pero el bebe con su tierno llanto, me atrae hacia su
habitación, perdió el oso que le regale, el día que nació, imagen vivida en mi
mente, que me gusta repasar, cuando estela su madre se arrepiente de estar
metida en este lió... recuerdo que este lió tiene sus ojos, acarició su
suave piel, y recuerdo la piel me melocotón que me deja rozar en el tierno
beso, sol arena, hasta su nombre me transporta... Luego sin desayunar y
disculpándome por no acompañarlos culpando el trafico de las mañanas,
conduzco hasta su paradero y la espero por más de 20 minutos...cuando ya he
perdido las esperanzas decido acelerar un tierno golpe me avisa que ya ha
llegado mi dulce compañía, sol arena se disculpa por su retraso, pero no me
importa el embotellamiento me da la excusa perfecta para hablar... Pero ninguno
se atreve a decir nada... Así continua todo hasta una cuadra antes de la
oficina, ella se disculpo por el día de ayer... No se sentía bien y no pudo
asistir a la oficina, me dijo "espero que me hallas esperado mucho
tiempo" interrumpiendo le dije no te preocupes, salí muy tarde de mi casa,
de repente metiendo el cambio para subir la rampa del parqueadero, toque su
rodilla, a lo que ella no hizo ninguna reacción, desee tener mi mano ahí, que
esa rampa tuviera por lo menos unos 10 km mas... Cuando llegamos al quinto piso
y ya todo había acabado para mi, ella salto sobre mí, me beso y me dijo no seas
cruel, no me juzgues yo solo no se que siento por ti, tan solo deseo susurrarte
al oído, que lo único que me anima a seguir trabajando en este horrible lugar
eres tu... Me pidió que la abrazara muy fuerte, para no olvidar nunca mis
brazos rodeándola... Se bajo del carro y yo me quede ahí un momento, un siglo,
porque no fui capaz de confesarle que siento algo por ella... Mañana cuando
estemos juntos se lo voy a confesar... Por ahora ya es casi media noche y solo
quiero soñar con ella... Por eso que dormiré en la habitación de
huéspedes....
viernes: 10:00 Pm
Estela me despierta abrupta-mente reclamándome
porque no dormía con ella, porque ya no la tocaba, porque la ignoraba, lo único
que se me ocurrió fue decirle tenemos que hablar... A lo que ella sin
responderme se quedo fría, yo salí como de costumbre, ella me esperaba. Me
pidió que la acompañara a un lugar antes de llegar a la oficina, me guio hasta
un conjunto apartamentos donde me indico aparcar en el numero 125, tomo mi mano
y me deje llevar hasta un apartamento, me contó que vivía sola, me ofreció un
café, mientras en la cocina me lo preparaba yo admiraba cientos de fotos que
tenía en una pared, conocía en mundo, recordé que siempre quise conocer esos lugares,
me ofreció sentarme en el sofá, en donde nueva mente se disculpo por el
episodio del día anterior... Tras un sorbo de café le conté que estos
sentimientos me eran ajenos, pues desde hace un tiempo. Solo esperaba la hora más
dulce de mi vida, tras oír esto desnudo su cuerpo, como muestra de su deseo por
mí, con miedo toque su pecho, y sentí que su piel se fundía en mis dedos, entre
sus sábanas blancas le hice le amor, la hice vibrar sin importar nada, explote
en su boca y sentí que este deseo nunca se terminaría, dormí como un niño en el
pecho de su madre, sin reclamos solo abrazos, y caricias que calientan mi
alma... Estoy en su sala, con mi alma desnuda… y pienso no quiero volver...
Sábado:
3: 00 Am. Ya llego la hora de enfrentar a Estela y sus innumerables
reclamos, pero estoy decidido a decir la verdad, bebo un red Bull que me de
alas para salir de casa y abandonar a mi familia…
11:00 Am estoy en casa y no hay nadie que pasara no me atrevo
a llamar a Estela, el teléfono ha sonado varias veces, pero nadie me habla…
2:00 Pm estoy en casa de Sol Arena que me ha recibido con los
brazos abiertos, me atiende, se preocupa por mí, no me abruma con peleas que no
tienen fin, podría ser la mujer perfecta… su cuerpo desnudo sobre la cama me
hace que la desee, me hace sentir joven… pero me preocupa Estela y mi bebe.
Domingo: amaneciendo en la Clínica
Cuanto le he rogado a Dios que me ayude en este difícil
momento, señor tú conoces mi sufrimiento, mi debilidad por ella, por Sol Arena,
pero me arrepiento, señor no me castigues de la peor manera… mi hijo es lo que
yo más he anhelado y por estar entre sus brazos. Bebiendo de la fruta
prohibida, que me dio tanto gozo, su pequeña vida se escapa entre las manos de
los médicos. Nunca los voy abandonar señor te lo prometo regrésale la vida a mi
pedacito de cielo.
Lunes, después de
asistir al velorio y posterior entierro de mi hija, llegue a casa y sin
encontrar consuelo entre sus juguetes su pequeña ropa, abrace un saco de mi
esposo que aún conserva su aroma, y allí en un bolsillo encontré un pequeño
cuadernillo que era una especie de diario, empecé a leerlo, aunque sabía que no
debía hacerlo tal vez encontraría la respuesta a tantas preguntas que ahora
mismo no me atrevía a exigir, tras leer las páginas de mi horrible verdad
decidí antes de reclamarle escribir lo que me está pasando para ver si de esta
manera logro entender toda esta locura.
Nunca antes había
escrito un diario de pronto la mejor manera que haciéndolo como lo hizo mi
esposo día tras día. Pero voy a empezar la última semana cuando todo empezó a
cambiar, está será una manera de volver mis pasos atrás.
Porque no puede
confiar en mí, es raro que un hombre escriba un diario, pero es más raro que lo
escriba yo, ya entiendo porque tanta prisa ese día en la mañana, no me siento
bien haciendo esto, es como saber que está pensando pero cuando ya todo ha
pasado… mañana decido si deseo continuar escribiendo.
No se siento rabia
saber que ya no habla de mi cuando a pesar de pasar la noche en vela, me
levante y le prepare su desayuno preferido huevos, tocino, café, jugo de
naranja… ya recuerdo que para mi ese día fue terrible no tenía nada en la
nevera para prepararme ni un desayuno así que llame al domicilio de la tienda y
ordene unas cuantas cosas, el joven llego pronto a mi puerta, nunca antes lo
había visto Jefferson me dijo que se llamaba. Llamo mi atención pues era alto,
fuerte, pues con un solo brazo levanto todo mi pedido.
¡Estela! Antes me
llamaba mi princesa… como han cambiado las cosas y a veces no nos damos cuenta,
pero tal vez yo si lo grite y le dije cuanta cosa se me venía a la cabeza, ¿qué
me pasa? Este hombre ya no es acaso el amor de mi vida… el padre de mis hijos.
Con la excusa tonta de ver a Jefferson llame a la tienda pidiendo cosas que ya
tenía un poco de arroz, café, me arregle un poco cuando el llego me acobarde de
cualquier pensamiento que había tenido con el muchacho de la tienda, pero aun
así yo no le era indiferente, pues se ofreció a ayudarme a entrar las cosas
hasta mi cocina… mi corazón latía más rápido que cuando caminaba al altar. Sin
querer tome su mano cuando le pagaba el mandado y le ofrecí un dinero extra por
ayudarme a lo que el tomo la mía devolviéndome lo que sobraba. Que emoción un
chico apuesto me hacía sentir mujer con solo tocar mi mano.
El es primer día que
me quedo dormida soñaba con él con Jefferson tomando me salvajemente en la
cocina, cuando me despierto mi esposo ya no estaba y el bebe aun dormía
plácidamente, eso me daba tiempo de arreglarme para llamar a la tienda y pedir
algo que no necesitaba… al llegar nuevamente a mi puerta con un nuevo pedido,
lo guie hasta la cocina para que dejara los pesados paquetes que hacían que los
músculos de sus brazos se proyectaran. Al extenderme su mano para cobrarme el
dinero del pedido, en un impulso tome su mano, la pose sobre mi pecho él me
miro con deseo y allí en mi cocina me hizo el amor, yo también desperté el
deseo en alguien más, tal vez por eso estoy confundida porque no se cómo
reclamarle a mi esposo que la deseara por tanto tiempo. Cuando yo en pocos días
he hecho lo mismo. Cuando terminamos Jefferson me dijo que yo era la mejor
amante que él había tenido pero que su tío el dueño de la tienda no podía
enterarse porque fue lo primero que le pidió cuando le ofreció el trabajo “no
enredarse con ninguna clienta” a lo que le prometió que nadie se enteraría que
él era un volcán de pasión.
Viernes: Si yo
recuerdo despertarlo de esa manera pero como no hacerlo después de pasar lo que
pase con el joven de la tienda, sentí rabia pensar que mi esposo ya no deseaba
y por eso le reclame, cuando me dijo que teníamos que hablar me asusto un poco,
porque pensé que él ya lo sabía todo, pero era imposible nadie nos había visto
y era muy normal que Jefferson me trajera cosas de la tienda. Así que ese día
no lo llame. Para evitar sospechas.
Ya entrada la noche
mi esposo no llegaba a la casa como era su costumbre, el timbre de la calle
sonó, pensé que había perdido sus llaves, pero no era Jefferson que venía a
preguntarme, si tenía algún problema pues no lo había llamado, para pedir unos
besos y unas caricias… asustada le pedí que siguiera con un gran temor que mi
esposo llegará y me preguntara que hacia este muchacho tan tarde en la casa.
Pero él empezó a besarme y desnudarme me guio a mi habitación y en esa cama
donde solo se dormía, hicimos rebotar los resortes, él me decía que me amaba,
pero a mí no me importaban sus palabras, yo sabía que tan solo era un muchacho
en busca de una aventura. Mientras mi esposo sin saberlo le entregaba a otra lo
que a mí me había negado por tanto tiempo, a mi me lo ofrecía un joven que
conocí por casualidad. Dormí en su pecho lleno de músculos, sin percatarme de la
hora, ya nada me importaba…
1: 00 Am le pido a
Jefferson que se vaya a su casa, que no quiero que tenga problemas con sus
tíos, lo acompaño a la puerta y me despide con un beso que me deja sin aliento.
Al volver acostarme escuche un ruido era mi
bebe en sus habitación sonaba un poco raro, no podía respirar. Llame a la
ambulancia, me vestí rápido, ya en la clínica lloraba porque me sentía
culpable, por haber caído en esta tentación que me estaba costando la vida de
mi bebe, logre comunicarme con mis padres mis suegros… el médico no me daba
muchas esperanzas y mi esposo aun no sabía que estaba pasando…
Todo el día sin saber
de mi esposo, pensando que soy la peor de las mujeres, cuando tú también eres
el peor de los esposos…
11:00 Pm Mi familia está aquí
apoyándome, cuando por fin apareces con lagrimas en los ojos me preguntas que
paso, porque el bebe está acá… yo no podía hablar, la culpa no me dejaba, el
médico nos pide paciencia y orare a Dios por la salud de nuestro bebe…Pero
pensé Dios no querrá saber de mi porque soy una pecadora… y no me atreví a
pedirle nada, en cambio mi esposo arrodillado ante el altar de la capilla ora
vehemente.
Domingo. El médico nos pide
tener mucha resignación el bebe bronco aspiro y nos explico que esto se llamaba
muerte de cuna, que cualquier descuido podía resultar fatal como esté caso… eso
quería decir que nuestro, que mi bebe había fallecido. Te abrace, me sentía la
peor madre del mundo.